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Órale, los mariachis también rockean

Con Paul McCartney, en Ob-la-di, ob-la-da (arriba, en un concierto reciente), o con Twisted Sister, en su clásico We’re not gonna take it, los mariachis también tocan algo más que rancheras.

Sí, a mí tampoco me caen muy bien los mariachis, por tres razones principales:

1. Te despiertan en las madrugadas durante una serenata por el Día de la Madre, San Valentín o por el cumpleaños de tu vecina que se consiguió novio con plata.

2. Todos tienen acento mexicanísimo, aunque nunca han pisado ni la embajada de los Estados Unidos Mexicanos.

3. Su repertorio se limita a Negrita de mis pesares, Cielito lindo, El mariachi loco y alguna más.

4. Bailan horrible (véase: El Mariachi Loco (sexy))

Esperemos que esta noche, vísperas del Día de la Madre, no me despierten los mariachis y, si lo hacen, que por lo menos sea con Sir Paul o alguno de los siguientes:

Mariachi: We’re not gonna take it, de Twisted Sister (una publicidad reciente): 

Master of Puppets- Metalachi:

Covers Led Zeppelin -Metalachi:

Y hay más. Solamente vaya a YouTube y busque “mariachi rock”.


JF

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La importancia de los signos ortográficos

No es igual, no es lo mismo:

  • Fascinante, ¿cómo lo hace?
  • Fascinante cómo lo hace.
  • ¡Fascinante cómo lo hace!
  • ¿Fascinante cómo lo hace?
  • Fascinante, ¡cómo lo hace!
  • ¿Fascinante? ¿Cómo lo hace?
  • ¿Fascinante? ¡Cómo lo hace!
  • ¿Fascinante? ¿Cómo? ¿Lo hace?
  • (…)

En respuesta a @RocioElizalde:
Photoset

¡Sabía que a François Hollande le había visto en alguna película francesa!

En El viejo fusil (Le vieux fusil), el pacífico médico Julien Dandeu (Philippe Noiret) se convierte en un asesino de nazis cuando militares alemanes que ocupan Francia matan a su esposa e hija. Toda una historia sobre el dolor y el odio.
El nuevo presidente de Francia, Hollande, tiene un cierto parecido físico (esperemos que sólo en eso) con el Dr. Dandeu (o Noiret, ya fallecido).
Por otra parte (la principal, en realidad), El viejo fusil es una película muy recomendada, aunque en Film Affinity le dan una nota muy baja y no es fácil encontrar ni en CD piratas, ni en sitios de descarga de películas.
Noiret, sin embargo, es más conocido por sus interpretaciones en Cinema Paradiso y en El cartero de Neruda.
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Eloy Alfaro, el enemigo de la prensa


Alfaro y los jóvenes montoneros. Cuadro de Carlos Fernández FerrínEl líder de la Revolución Liberal y expresidente ecuatoriano, Eloy Alfaro, desterró y encarceló periodistas, atacó a la prensa y cerró imprentas, mientras que sus partidarios golpearon, torturaron y hasta mataron a gente que se dedicaba al periodismo.

Al cumplirse 100 años de la Hoguera Bárbara, el 28 de enero anterior, la figura de Alfaro entró en la pelea política entre quienes quieren tomarlo como imagen de su Gobierno (ver acá y acá) y quienes buscan diferenciarlo de este (ver acá).

Incluso buscan a familiares de Alfaro para que hablen a favor (descendientes que apoyan) o en contra (descendientes que rechazan) del actual Gobierno, dependiendo si el medio es adicto o detractor.

En esta lucha, por una parte el Gobierno y por otra opositores y algunos medios, la imagen que no se toca por ser icono ecuatoriano es la de Eloy Alfaro y por eso se oculta, se calla o hasta se tergiversan ciertos aspectos de su vida.

Una de esas mentiras es la de mostrar a Alfaro (por diferenciarlo del actual presidente, Rafael Correa) como un defensor de la libertad de expresión y como un mandatario respetuoso de la prensa. Pero eso es mentira.

“Alfaro era un defensor a ultranza de la libertad de expresión”, dice Janeth Hinostroza, entrevistadora de Teleamazonas (minuto 07:50).

“Eloy Alfaro es quien instaura las más amplias libertades en el país, una de ellas la libertad de expresión”, asegura uno de los entrevistadores de Ecuavisa, Lenin Artieda (minuto 04:20).

“Eloy Alfaro, el fundador del Partido Liberal Radical, fue el ecuatoriano que luchó por principios y derechos fundamentales; entre ellos, las libertades de opinión, de expresión y de asociación”, afirma Consuelo Albornoz Tinajero, en el artículo ¿Quiénes son los herederos?, publicado en diario Hoy

“¿A Alfaro se le hubiese ocurrido cerrar medios de comunicación contrario a su política? ¿Hubiese enjuiciado a un periodista por ser crítico de su administración?”, se pregunta Enrique Rosales Ortega, en su artículo Correa no es ni será Alfaro, publicado en El Universo

Algunos políticos, como Blasco Peñaherrera Padilla y Bolívar Chiribogatambién hicieron lo mismo a través de los medios.

Insultos y ataques a la libertad de expresión

“Negar la persecución a la prensa de parte de Alfaro es negar la luz del día”, sostiene Wilfrido Loor, un historiador anti alfarista en su libro ¡Viva Alfaro! Eloy Alfaro, tomo 2

Incluso una biografía favorable a Alfaro, La hoguera bárbara, de Alfredo Pareja Diezcanseco, muestra los ataques del expresidente liberal contra la prensa:

“Ciertos periodistas fueron perseguidos y otros obligados a abandonar el país”.

La hoguera bárbara

Alfaro también insultó a la prensa, aunque hay quienes dicen que no se puede comparar las dos situaciones, que la de esa época fue una prensa política, interesada… 

Esto fue lo que dijo Alfaro sobre la prensa en su mensaje como encargado del Mando Supremo de la República a la Convención Nacional de 1906-1907, el 9 de octubre de 1906:

“Jamás, en ningún país de América, se ha desbordado la prensa de oposición como entre nosotros, en la época actual; la falsedad, la injuria, la calumnia, en sus más repugnantes e inmorales fases, han sido las armas preferidas por nuestros adversarios. Se ha conspirado abiertamente, sin respetos ni escrúpulos; se han urdido conjuraciones que, descubiertas a tiempo, se han desvanecido; se ha difamado a la Nación misma, por combatir a mi Gobierno; en fin, se ha dado rienda suelta a todas las pasiones de bandería, en uno como certamen de perversidad y de infamia”.

Eloy Alfaro, su vida y su obra, por Jorge Pérez Concha

No solamente fue Alfaro, también sus allegados y colaboradores atacaron a la prensa. Un hijo del líder liberal Abelardo Moncayo, apoyado por la fuerza pública, atacó al periódico El Industrial y “dio de palos” al director, Julián de San Martín, por “injuriar a los liberales”. 

Al periodista Julián “San Martín, en la cárcel, lo bañan y lo insultan en enero y febrero de 1896 por escribir en el periódico El Industrial”, según Wilfrido Loor.

También hubo asesinatos, como el del joven periodista Víctor León Vivar,fusilado por un grupo de liberales al mando del coronel Manuel Antonio Franco, un hombre de confianza de Alfaro.

Que el Viejo Luchador no tuvo que ver en esto, es verdad, pero tampoco tomó ninguna acción contra Franco, quien siguió en el Ejército y luego fue enviado por Alfaro a Cuenca como comandante general de Armas en el Azuay.

Carlos Freile Granizo, en el artículo El mito de Alfaro (I), considera que “se ha construido un Eloy Alfaro alejado de la realidad, no solo mitificado sino santificado, libre de defectos”. 

“Son de sobra conocidas las torturas administradas a los presos políticos y a los periodistas disidentes.

‘Para qué hablar de las imprentas destruidas y ‘empastadas’, de las calumnias contra los opositores, de las campañas de desprestigio en la prensa adicta”.

Carlos Freile Granizo en El mito de Alfaro (II).

¿Libertad de expresión?

Entonces, ¿Alfaro fue “un defensor a ultranza de la libertad de expresión”, quien instauró “las más amplias libertades en el país, una de ellas la libertad de expresión”, quien “luchó por principios y derechos fundamentales; entre ellos, las libertades de opinión, de expresión”?

No. Alfaro, según los documentos históricos, atacó a los periodistas, irrespetó la libertad de expresión y de prensa, durante sus gobiernos se atacó a periódicos y hasta se asesinó a periodistas.

Juan Francisco Beltrán

@jfbeltranr

Enlaces relacionados:

Foto 1: Alfaro y los jóvenes montoneros, de Carlos Fernández Ferrín.

Foto 2: Eloy Alfaro.

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    Eloy Alfaro, el espiritista

    El Viejo Luchador, el General de las Derrotas, el líder de la Revolución Liberal ecuatoriana, icono de la lucha por los derechos de los menos favorecidos, el mejor ecuatoriano de todos los tiempos, el expresidente de la República, Eloy Alfaro Delgado, creía en el espiritismo.

    Un día de 1895, mientras Alfaro estaba exiliado en Nicaragua, recibió el llamado urgente de parte de uno de sus amigos, Fernando Sánchez, a cuya casa asistía con frecuencia el líder revolucionario ecuatoriano y en donde, por las noches, participaba en sesiones espiritistas organizadas por el dueño de casa con la ayuda de la criada, que era la médium.

    Ese día de 1895, Alfaro, ausente como pocas veces de la cita con los espíritus, acudió al llamado urgente: la médium decía que en su trance veía a mucha gente enardecida que gritaba en las calles de Guayaquil.

    Alfaro llegó esa noche de 1895 a la casa de don Fernando Sánchez, llamado por sus amigos, cuando la mujer contaba que esa gente aclamaba a un hombre. ¿Quién era?, le preguntaron. Ella, todavía en trance, se enderezó y respondió que era el señor que llegaba en este momento. Y ese momento era cuando Alfaro entraba.

    Ese día de 1895 era el 5 de junio, el día del triunfo de la Revolución Liberal tras una revuelta en Guayaquil, donde Eloy Alfaro fue aclamado como Jefe Supremo de la República.

    La espiritista, según el libro La Hoguera Bárbara, de Alfredo Pareja Diezcanseco, había anunciado el triunfo cultivado durante más de 30 años por el “indio Alfaro”.

    No era la primera vez que Alfaro asistía a sesiones espiritistas. El mismo libro relata, de pasada, lo que sucedió luego de la muerte por envenenamiento de Marcos Alfaro, hermano del futuro Presidente:

    “Después, (Eloy Alfaro) comenzó a ir a sesiones de espiritismo. La inquietud del más allá le torturaba. Acaso así hallaría la explicación a tantas cosas y fortalecería su alma con la más inmediata presencia de Dios. A la verdad, lo buscaba siempre”.

    Libro La Hoguera Bárbara, pag. 177

    Esa afición al espiritismo se convirtió en insulto y motivo de acusaciones por parte de los enemigos de Alfaro:

    “Los conservadores y los frailes le acusaban (a Alfaro) de espiritista y muy pronto el calificativo fue sinónimo de liberal (…). Algunas noches trató de comunicarse con el espíritu de su hermano Marcos, asesinado en Guatemala; pedíale consejos, y guardaba celosamente las líneas que la médium escribía…”.

    Libro La Hoguera Bárbara, pag. 364

    Un testimonio de la época también habla de don Pancho López, un preso al que se acusaba de ser el espiritista de Alfaro y quien le adivinaba el futuro. Además, el historiador inglés Malcolm Deas publicó textos de cartas sobre la comunicación de Alfaro con espiritistas. 

    Según el historiador ecuatoriano Juan Paz y Miño, estas “fueron prácticas ni tan raras ni tan extrañas en su misma época, en medio del auge anticlerical, la acción masónica y los sueños libertarios”.

    ¿Era Eloy Alfaro espiritista? ¿Creía en la presencia de los espíritus? Es posible, pero eso, en realidad, solamente es parte del anecdotario del líder que transformó al Ecuador de inicios del siglo XX y cuyo asesinato se recuerda hoy, 28 de enero del 2012, cien años después de la denominada Hoguera Bárbara.

    Juan Francisco Beltrán Romero

    @jfbeltranr

    (Fuente: lacolumnaquinta.wordpress.com)

    Quote
    "No nos hagamos los remilgados: Elvis forever. Elvis con una chapa de sheriff conduciendo un Mustang y atiborrándose de pastillas, y con su voz de oro."

    La última entrevista a Roberto Bolaño, por Mónica Maristain:

    ¿John Lennon, Lady Di o Elvis Presley?

    –The Pogues. O Suicide. O Bob Dylan. Pero, bueno, no nos hagamos los remilgados: Elvis forever. Elvis con una chapa de sheriff conduciendo un Mustang y atiborrándose de pastillas, y con su voz de oro.

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    ¿Ser como Eugenio Espejo? No, gracias

    Los países y cualquier grupo de personas necesita, ante todo, formar su lista de héroes. Los periodistas en Ecuador tenemos uno: Eugenio Espejo.

    Hace años, cuando leí el libro Eugenio Espejo, reformador ecuatoriano de la ilustración, de Philip Astuto, me encontré con un Espejo distinto al idealizado que nos mostraron en la escuela y el colegio, el médico, escritor, político, prócer de la Independencia y periodista ejemplar del que nos hablaban y nos repiten cada 5 de enero, aniversario de la publicación del primer periódico de Ecuador, Primicias de la Cultura de Quito, en 1792.

    Hoy recordé el libro, a propósito de la polémica por la agencia oficialista Andes, que publicó, y luego rectificó, que Espejo no fue revolucionario

    Andes publicó algo polémico y políticamente incorrecto, pero no muy lejano de la realidad, según los escritos de Espejo.

    En Primicias de la Cultura de Quito, Espejo dice esperar que el Rey se digne “acoger bajo su real protección la Sociedad” Patriótica de Amigos del País de Quito, de la cual era su secretario. 

    En el mismo primer periódico de lo que hoy es Ecuador, Espejo se pregunta:

    “¿Y quién es el Rey? A la cual, con el mayor acatamiento de cuerpo y espíritu, se debe responder que es nuestro dueño y Señor natural, el padre de los pueblos, por quien subsiste el buen orden; se mantiene la sociedad; se guarda a cada uno la propiedad; y por su influencia soberana y universal reanima nuestros corazones la paz y la seguridad. Por mucho que le diga sobre este asunto, quedará el maestro muy corto. Pero es de su obligación inclinar el tierno corazón de sus niños al amor, obsequio, finalidad y culto político de nuestro Rey, el señor don Carlos IV (que Dios guarde)”.

    Su muy atento servidor

    Q.B.S.M.

    Dr. Francisco Xavier Eugenio de Santa Cruz y Espejo.

    Secretario de la Sociedad Patriótica.

    Esto escribía el precursor de la Independencia del Ecuador, tres años antes de su muerte en 1795.

    Eso, además de que, a pesar de ser indígena, consideraba la pereza y la ebriedad como características del indio, según el libro de Philip Astuto sobre Eugenio Espejo.

    También está el caso de cuando fue contratado por los curas de Riobamba, acusados de explotar a los indios, para escribir en su defensa “Representación de los curas de Riobamba” y “Cartas Riobambenses”.

    En fin, ¿los periodistas debemos ser como Eugenio Espejo? No, no lo creo.

    Juan Francisco Beltrán

    Periodista

    Quote
    "O vos, qui intratis, spem ponite."

    Divina comoedia